Lunes, 20 Mayo 2013 18:42

ESMALTES Y CAMAFEOS

Escrito por  M. de Mortimer
Valora este artículo
(3 votos)

Sans prendre garde à l'ouragan 
qui fouettait mes vitres fermées, 
moi, j'ai fait 
Émaux et Camées.

(Théophile Gautier)



 

Imagen: Enlace imagen

Firmemente cerradas las ventanas.

Agita al mundo la revolución y el poeta escribe

esmaltes y camafeos.

El vulgar alboroto de las calles

en gesto altivo de disgusto su labio carmesí retuerce.

Su virginal plumaje de gigantescas alas…

Ocupa un libro raro de versos cincelados

su absoluta respuesta a todo.

 

Solo perturba su soledad de orfebre visitas importunas,

viejos amigos querían ver al cenobita.

Con su batín de seda salía a recibirles y, sin nostalgias,

rememoraban los tiempos de galantes amores,

hachís con mermelada y rojos chalecos.

Regresaba después a su gótica silla, tal vez a escribir nada,

le atormentaba la idea de la perfección.

Suicidios de sultanes que ardían con todo su esplendor de mujeres, caballos y oro,                                                           

derrota del perfume ante el frasco que lo vela,

hermosa agonía de unos delicados dedos que soportan pesados anillos…

 

El sueño de opio reina ahora en su descanso.

Tendrá mañana la elegante prudencia

de levantarse cuando el sol haya cedido su plenitud.

A férrea disciplina sometido, el poeta empezará a trabajar.

A la enfermiza tarea de lo bello, volverá su pluma de acero

-le complace extremadamente que su labor sea inútil, poco virtuosa y nada respetable,

la escasez de placeres y pecados le repugna.

El espantoso ruido de las calles será inmisericorde con sus pensamientos,

se atusará el bigote encerado y seguirá con sus preciosos

esmaltes y camafeos,

su absoluta respuesta a todo.  




Nota: Monsieur de Mortimer presenta aquí, un año después, el texto original de título homónimo que le sirvió para iniciar su aventura tabernaria desde la sección “A contrapelo”. 

Modificado por última vez en Lunes, 20 Mayo 2013 21:10

Deja un comentario